jueves, 27 de mayo de 2010

R&R Boletín Nº 12

Romero y Romero Consultores, C.A.
BOLETÍN ELECTRÓNICO Nº 12
Cumaná (Venezuela). Mayo 2010
Año II, Nº 12


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Sección: Higiene, Salud y Ambiente Laboral

ACCIDENTES DE TRABAJO: SUS CAUSAS

En el desarrollo de sus actividades laborales, o con ocasión de ellas, los trabajadores se encuentran expuestos a diversos riesgos que pueden ocasionar accidentes de trabajo. Los empleadores, por lo tanto, tienen el imperativo económico, legal y moral de implementar medidas de seguridad que prevengan la ocurrencia de tales eventos.

Cuando se habla de seguridad en el trabajo se hace referencia al conjunto de técnicas y procedimientos que tienen por objeto identificar evaluar y controlar los factores de riesgo que puedan ocasionar accidentes de trabajo.

Un accidente de trabajo puede definirse técnicamente como “todo suceso anormal no querido, no deseado y no programado, que se presenta de forma inesperada (aunque normalmente es evitable) que interrumpe la continuidad del trabajo y que puede causar lesiones a los trabajadores” (Rosas-Marcano, 2007:156).

Los estudiosos de la Seguridad Laboral consideran que las causas de los accidentes de trabajo pueden agruparse en dos categorías: condiciones inseguras y actos inseguros.

Las condiciones inseguras son de naturaleza ambiental y pueden definirse como cualquier condición del ambiente laboral que puede contribuir a la ocurrencia de un accidente: instalaciones, maquinarias, equipos, herramientas y mobiliario que no están en condiciones de ser usados para realizar (en o con ellas) el trabajo para el cual fueron diseñados.

Enrre las condiciones inseguras más frecuentes se encuentran: escaleras sin pasamanos, conexiones eléctricas sin protección, pasillos y puertas obstruidas; pisos en malas condiciones, deficiente ventilación (que permite acumulación de gases), herramientas en mal estado, suciedad y desorden en el área de trabajo y maquinarias sin cubiertas.

Los actos inseguros son de origen humano y pueden ser definidos como cualquier Pág. 1/4 Elaboración, diseño y montaje por: Romero & Romero Consultores, C.A. acción o falta de acción de la persona que trabaja que puede llevar a la ocurrencia de un accidente.

Los siguientes son actos inseguros muy frecuentes en el ámbito laboral: operar equipos sin autorización y/o sin previo adiestramiento, ejecutar el trabajo a velocidad no indicada, bloquear o quitar dispositivos de seguridad, hacer mantenimiento de maquinarias en movimiento, hacer caso omiso a las normas de seguridad y no utilizar adecuadamente los equipos de protección personal.

Los trabajadores usualmente incurren en actos inseguros por no saber (inexperiencia, falta de destreza, improvisación), por no poder (por limitación visual o auditiva, por fatiga) o por no querer (falta de motivación resistencia a cambiar hábitos…).

Un empleador responsable debe entonces, por un lado, monitorear permanentemente instalaciones, maquinarias, equipos y herramientas para garantizar su buen estado y funcionalidad; y por el otro, promover acciones formativas e incentivos para estimular el comportamiento seguro y responsable de los trabajadores.

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Rosas-Marcano, A. “Aspectos médicos del accidente de trabajo”, en Castillo-Serrano, M. (2007). Legislación en Prevención, seguridad y Salud Laboral. Barquisimeto: Pitágoras)



Sección: Comportamiento Organizacional y Capital Humano

EL TIEMPO NO ES ORO... ¡ES ALGO MÁS!

“El tiempo es oro”, afirmó una vez Benjamín Franklin para destacar que el tiempo es un valioso recurso… Pero vistas las cosas en detalle, resulta que el tiempo es más valioso que el oro. Este se puede acumular para usarlo después, mientras el tiempo corre al margen de nuestra voluntad y el que no se gasta se pierde: no podemos hacer algo en un tiempo que ya pasó… El oro, si se pierde, puede ser recuperado, mientras que el tiempo no: una hora perdida ya se fue. Y lo que dejamos de hacer en esa hora se podrá hacer, pero en un lapso de tiempo
diferente, que bien pudo haberse utilizado para otra actividad.
Siendo el tiempo un recurso más precioso que el oro, ha ido consolidándose la idea de que tiene que ser bien administrado, para hacer un eficiente uso de los 1440 minutos que cada nuevo día nos ofrece. No se trata de hacer muchas cosas en una jornada y mantenerse ocupado todo el día, sino de hacer las cosas lo más eficientemente posible para alcanzar los objetivos con la menor cantidad de recursos y para disponer de tiempo para dedicarlo a otras importantes actividades de la vida personal, como las relaciones familiares y sociales y el crecimiento individual.


Así que administrar el tiempo es organizar nuestras actividades diarias para atender los asuntos realmente importantes, es decir, las que conducen al logro de los objetivos organizacionales y personales de carácter prioritario. Ello permite

llevar una vida más plena y rica. ¿Cuántas veces hemos deseado que el día tenga más de 24 horas para poder atender nuestras obligaciones? ¿Cuántas veces no hemos pospuesto la lectura de un buen libro, un paseo familiar, la asistencia a algún evento porque no tenemos tiempo? Una buena gestión del tiempo permite conciliar la vida laboral y la vida familiar. Sobre la administración del tiempo se ha escrito mucho en los últimos tiempos, sin embargo, la mayoría de los autores coinciden en algunas recomendaciones generales: Analizar la forma como actualmente utilizamos el tiempo, para conocer en qué lo invertimos y descubrir patrones de conducta que pueden limitar el uso efectivo de tan valioso recurso.


Establecer prioridades en función de la importancia de los objetivos que tengamos por delante y traducir esos objetivos en actividades concretas.

Utilizar herramientas que permitan asignar a esas actividades un tiempo específico y predeterminado de realización (agendas, planificadores…)


Planificar las contingencias. Aunque parezca paradójico, en función de la experiencia se puede prever eventuales contingencias para las cuales se debe tener respuestas a la mano y cierto margen de tiempo para atenderlas.

Evitar asumir tareas de otros y delegar en otros la realización de actividades para las cuales han sido capacitado, de tal forma que pueda uno centrarse en aquellas que son prácticamente indelegables y evitar la sobrecarga de tareas.


Controlar los “ladrones de tiempo”. Establecer filtros para las interrupciones (llamadas no planificadas, visitas inesperadas, reuniones no programadas, actividades no previstas), de tal forma que se pueda atender a las que realmente sean importantes.

Reservar tiempo personal, de tal forma que el individuo pueda lograr un equilibrio entre sus responsabilidades laborales y su vida familiar y social. Hay numerosas técnicas para materializar estos planteamientos. Esas herramientas permiten romper hábitos desperdiciadores de tiempo y establecer nuevos hábitos para hacer un uso eficiente del mismo.


Sección: Misceláneas Organizacionales

"... SOBRE EL TIEMPO"

“Administre su tiempo eficazmente“ (2004. Barcelona: Gestión 2000) es un pequeño manual escrito por Robert Hochheiser, contentivo de agudas observaciones sobre la forma como habitualmente utilizamos el tiempo y lleno de sugerencias para hacer un uso más eficaz de tan valioso recurso. De ese texto hemos extraído algunas afirmaciones que dejamos para la reflexión y discusión de nuestros lectores.

”Si no obtiene el máximo partido de una hora, o incluso de un minuto, no tendrá una segunda
oportunidad para volver a hacerlo. Es posible que sea capaz de intentar otra vez lo que pretendía, pero no en el mismo lapso de tiempo. Éste ya forma parte del pasado y desapareció para siempre”

“Sin fuerzas suficientemente grandes y bien armadas, ni siquiera los grandes militares ganan batallas. De manera similar, su estrategia de gestión del tiempo tiene que ser brillante, pero fracasará si no incluye la oportuna motivación de las personas adecuadas”

“La mejor manera de lograr un equipo fiable consiste en encontrar y contratar a las personas más capacitadas que puede permitirse y explicarle claramente lo que espera de ellas. Después, hágas a un lado y deje que cumplan su trabajo”

“No ganará tiempo si asigna unas tareas a los demás y luego se dedica a observarlos, desconfiando de su comportamiento

“Controlar el tiempo significa muchísimo más que ir a la carrera. Implica ser capaz de parar cuando uno desea detenerse, relajarse, charlar -incluso contemplar el ocaso si eso es lo que desea y conseguir además que todo se haga cuando estaba previsto”.

“La mayoría de los problemas de control de tiempo se producen porque, al estar bajo presión las personas no piensan lógicamente”

“El hecho de que pueda hacer algo ahora no significa que tenga que hacerlo ya. Cuando son muchas las tareas que se han de realizar y el tiempo es escaso, no debe hacer nada que no sea atender al cumplimiento de sus objetivos más acuciantes.”

“Todas las tareas y todos los proyectos no tienen la misma importancia. En consecuencia, el lema ‘lo primero es lo primero’ es la esencia de una buena gestión del tiempo”

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Sección: Al día con la LOPCYMAT

LA LOPCYMAT: ACCIDENTE DE TRABAJO Y ENFERMEDAD OCUPACIONAL


La LOPCYMAT ofrece una definición amplia de accidente de trabajo, extendiendo el concepto a otras actividades que el trabajador realice aún cuando no estén directamente relacionadas con la ejecución de sus tareas.

En efecto, el artículo 69 establece:

“Se entiende por accidente de trabajo, todo suceso que produzca en el trabajador o la trabajadora una lesión funcional o corporal, permanente o temporal, inmediata o posterior, o la muerte, resultante de una acción que pueda ser determinada o sobrevenida en el curso del trabajo, por el hecho o con ocasión del trabajo”.

De inmediato, el artículo 69 en su numeral 1, incluye en el concepto de accidentes de trabajo las lesiones provenientes de esfuerzos violentos o exposición a otros agentes. Se considera, por tanto, accidente de trabajo:

1. La lesión interna determinada por un esfuerzo violento o producto de la exposición a agentes físicos, mecánicos, químicos, biológicos, psicosociales, condiciones metereológicas sobrevenidos en las mismas circunstancias.

Los numerales 2; 3 y 4 amplían el concepto para abarcar eventos acaecidos durante el desarrollo de labores de salvamento, el traslado del trabajador a sus centro de labores, o en el cumplimiento De sus responsabilidades sindicales. Por tanto, también son accidentes de trabajo:

2. Los accidentes acaecidos en actos de salvamento y en otros de naturaleza análoga, cuando tengan relación con el trabajo.

3. Los accidentes que sufra el trabajador o la trabajadora en el trayecto hacia y desde su centro de trabajo, siempre que ocurra durante el recorrido habitual, salvo que haya sido necesario realizar otro recorrido por motivos que no le sean imputables al trabajador o la trabajadora, y exista concordancia cronológica y topográfica en el recorrido.

4. Los accidentes que sufra el trabajador o la trabajadora con ocasión del desempeño de cargos electivos en organizaciones sindicales, así como los ocurridos al ir o volver del lugar donde se ejerciten funciones propias de dichos cargos, siempre que concurran los requisitos de concordancia cronológica y topográfica exigidos en el numeral anterior.

En el artículo 70, la ley define las enfermedades ocupacionales, las cuales, contrariamente a los accidentes de trabajo que se presentan en forma brusca e imprevista, representan un deterioro gradual de la salud por exposición a diversos tipos de agentes:

Se entiende por enfermedad ocupacional, los estados patológicos contraídos o agravados con ocasión del trabajo o exposición al medio en el que el trabajador o la trabajadora se encuentra obligado a trabajar, tales como los imputables a la acción de agentes físicos y mecánicos, condiciones disergonómicas, meteorológicas, agentes químicos, biológicos, factores psicosociales y emocionales, que se manifiesten por una lesión orgánica, trastornos enzimáticos o bioquímicos, trastornos funcionales o desequilibrio mental, temporales o permanentes.

De inmediato, el artículo aclara:

Se presumirá el carácter ocupacional de aquellos estados patológicos incluidos en la lista de enfermedades ocupacionales establecidas en las normas técnicas de la presente Ley, y las que en lo sucesivo se añadieren en revisiones periódicas realizadas por el Ministerio con competencia en materia de seguridad y salud en el trabajo conjuntamente con el Ministerio con competencia en materia de salud.



jueves, 29 de abril de 2010

R&R Boletín Nº 11

Romero & Romero Consultores, C.A.
BOLETÍN ELECTRÓNICO Nº 11
Cumaná (Venezuela), Abril 2010
Año II, Número 11
22 de Abril: Día Mundial de la Tierra
28 de Abril: Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo



Sección: Seguridad Salud y Medio Ambiente Laboral

Medio ambiente y salud laboral


En un sentido amplio, la definición de medio ambiente incluye no sólo el marco físico que habitamos, sino las distintas formas de vida que en él interactúan. Esto incluye, por supuesto, a los seres humanos. La protección del ambiente está por lo tanto vinculada con la seguridad y la salud de los trabajadores y de las personas que viven en el área inmediata que rodea a la empresa.

Puede, entonces, hablarse de un ambiente interno y un ambiente externo a la empresa. Es en el primero donde fundamentalmente se desarrollan las actividades que pueden poner en riesgo la seguridad y la salud de los trabajadores. El ambiente interno es fuente de diferentes tipos de riesgo que reclaman atención por parte de la gerencia, la cual debe garantizar algunas condiciones básicas como las que a continuación se reseñan a manera de ejemplo.

1).Seguridad estructural: ausencia de riesgos de desprendimientos o hundimientos por antigüedad o sobrecarga, adecuada luminosidad, señalización de accesos y salidas, planes de evacuación en casos de emergencia, apropiada dotación de equipos de protección personal y control de emisiones o vertidos que contaminen el aire, el agua o la tierra.

2) Climatización: adecuados niveles de temperatura y humedad en el aire, así como regulación de la actividad física que se desarrolle y la dotación adecuada de vestimenta de acuerdo con las condiciones particulares, especialmente cuando se trata de temperaturas extremas.

3) Control de riesgo biológico: control sobre organismos vivos (bacterias, virus, hongos, parásitos…) que pueden ingresar al cuerpo por la piel, la vías respiratorias, las vías digestivas o a través de heridas, y que ocasionan enfermedades parasitarias o infecciosas.

4) Control de contaminantes químicos: control de sustancias o compuestos que por inhalación, ingestión y absorción cutánea pueden penetrar en el cuerpo y ocasionar intoxicaciones o enfermedades profesionales de aparición posterior

5) Iluminación interna adecuada: intensidad, uniformidad y constancia de la iluminación, además de la ubicación adecuada de luminarias según tipo de trabajo.

6) Control de ruidos: reducción de los niveles de ruido, limitación de la exposición al mismo, aislamiento de la fuente de ruido, provisión de equipos de protección auditiva y formación sobre el uso de los mismos.

7) Ventilación industrial: uso de tecnologías orientadas a eliminar la presencia de polvos, gases, humos, olores, etc., que puedan ser nocivos para la salud, mediante mecanismos naturales o forzados de ventilación.

8) Aplicación de principios ergonómicos: uso de mecanismos para levantar o movilizar cargas pesadas, utilización de equipos y mobiliario que minimicen las posturas forzadas, diseño y mantenimiento de herramientas para reducir movimientos repetitivos y las vibraciones mecánicas.

El listado de acciones orientadas a proteger al trabajador de riesgos generados en el ambiente de trabajo, es mucho mayor. Aquí solamente se han mencionado las más comunes en las pequeñas y medianas empresas. Se ha querido destacar el esfuerzo que las organizaciones deben hacer para proteger el principal recurso del que disponen: su personal.



Sección: Comportamiento Organizacional y Capital Humano

Empresas y medio ambiente


Pallares, Romero y Herrera (1) definen la organización como un “sistema dentro del cual una persona o grupo de personas desarrollan un conjunto de actividades encaminadas a la producción y/o distribución de bienes y/o servicios enmarcados en un objetivo social determinado”. Esto implica que una empresa utiliza determinados recursos (materia prima, recursos financieros, personal, energía…), los procesa mediante el uso de determinada tecnología (maquinarias, equipos, procesos…) y los transforma en productos (bienes y servicios) que ofrece a los clientes y usuarios.

Vistas así las cosas, la actividad de una empresa está indisolublemente unida a su medio ambiente en las tres fases del proceso productivo: entrada, transformación y salidas. Y esas tres fases pueden ser desarrolladas ocasionando daños al ambiente o protegiéndolo.

En la fase de entrada se hace necesario hacer un uso racional de los insumos, con la finalidad de evitar su agotamiento y garantizar la provisión para el futuro.

En la fase de transformación, se utilizan maquinarias, equipos e instalaciones que consumen energía para generar productos. Utilizar responsablemente esa tecnología (para evitar gastos innecesarios de energía, por ejemplo) y garantizar la eficiencia de los procesos, evita el re-trabajo y los desperdicios, con el consecuente ahorro de insumos.

En la fase de salida, debe recordarse que no solamente se ofertan bienes y servicios a la sociedad. También se producen otro tipo de sustancias: desechos sólidos, gases contaminantes, residuos químicos, ruidos y otra serie de elementos que afectan negativamente el ambiente y en la calidad general de vida. Eliminar o reducir la producción de estas sustancias o sus efectos sobre el medio ambiente es reflejo de una actitud responsable por parte de las empresas.

La preocupación por el medio ambiente forma parte de lo que se conoce como Responsabilidad Social Empresarial (RSE): garantizar el éxito de una empresa integrando consideraciones sociales y medioambientales en las actividades de la misma. Por esta vía, las empresas contribuyen con el logro del “desarrollo sustentable”, definido como el desarrollo que permite atender las necesidades actuales de la sociedad sin comprometer las posibilidades de que las futuras generaciones satisfagan las suyas.

La preocupación por el progresivo deterioro del medio ambiente (reflejado en el conocido cambio climático) ha generado a nivel mundial legislaciones para protegerlo y ha incentivado actitudes conservacionistas entre amplios sectores de la población De tal forma que incluir los aspectos medioambientales en los planes de la empresa busca algo más que un compromiso legal. Es mucho más que un gesto noble por parte de propietarios y gerentes. Proteger el ambiente y hacer un uso racional de sus recursos es un asunto de rentabilidad y de supervivencia.

En la Guía LUCES para emprendedores (2) se plantean acciones generales y de fácil ejecución para poner nuestro granito de arena en la defensa de la tierra:

- Racionalizar desde una perspectiva medioambiental la compra de materias primas.

- Reducir de los consumos energéticos y de agua.

- Prevenir o disminuir la generación de residuos, facilitando su reciclaje.

- Controlar la contaminación atmosférica, acústica y los vertidos.

- Sensibilizar medioambientalmente a clientes, trabajadores y proveedores.

- Mejorar la imagen de la empresa ante los clientes, los usuarios y los trabajadores.

- Informar y formar a los empleados y clientes para la integración de las medidas.

Cerramos este breve escrito con una frase extraída de la misma guía, y que destaca el compromiso de todos con la protección del ambiente: “Los ciudadanos, convertidos en trabajadores, directivos o creadores de una empresa, tienen pues el derecho y la obligación ética de colaborar en las mejoras medioambientales”.

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(1) Pallares, Z. , Romero, D. y Herrera, M. (2005). Hacer empresa: un reto (4ª ed). Bogotá: Nueva Empresa.
(2) Donoso-Vargas, J. y Clemente-Palacios, María. (2005). “Ecología y empresa: el medio ambiente en la empresa”, en Guía LUCES para emprendedores. Disponible on line: http://www.cdiex.org/aprendizaje/documento_5.pdf




Misceláneas organizacionales

Para reflexionar...


A propósito del Día de la Tierra, celebrado en todo el mundo el 22 de abril, hemos recogido una serie de afirmaciones que destacan los múltiples vínculos que unen la actividad empresarial con la salud del medio ambiente. Dejamos, para la reflexión, ocho planteamientos extraídos del texto “Ecología y empresa”, de José Manuel Donoso y María Victoria Clemente .

“No es posible un desarrollo económico general sin un tratamiento respetuoso del entorno natural”.

“El mundo empresarial no puede permanecer ajeno a esta concienciación colectiva sobre medio ambiente".

“En definitiva, la empresa en nuestros días tiene una responsabilidad crucial en la tarea de la mejora medioambiental, y esta responsabilidad debe ejercerse ante una perspectiva que supere el mero cumplimiento de la legalidad vigente al respecto”

“La empresa ha de concienciarse de que no sólo genera bienes y empleo, también consume recursos naturales y genera contaminación y residuos”.

“Hoy día debemos ser conscientes que medio ambiente y competitividad empresarial, son términos que están íntimamente relacionados entre sí”.

“La empresa en nuestros días tiene una responsabilidad crucial en la tarea de la mejora medioambiental, y esta responsabilidad debe ejercerse ante una perspectiva que supere el mero cumplimiento de la legalidad vigente al respecto:.”

”Comprender las relaciones entre medio ambiente y desarrollo económico es una tarea imprescindible hoy en día para el establecimiento y funcionamiento de cualquier empresa”

“El conocimiento y cumplimiento de la legislación vigente en el ámbito medioambiental es una obligación elemental para cualquier empresa”

Donoso-Vargas, J. y Clemente-Palacios, María. (2005). “Ecología y empresa: el medio ambiente en la
empresa”, en Guía LUCES para emprendedores. Disponible on line:
http://www.cdiex.org/aprendizaje/documento_5.pdf



Para entendernos mejor...

A continuación se presentan algunos conceptos de uso común en las discusiones actuales sobre la responsabilidad de la empresa en la preservación del medio ambiente.

Calentamiento global. Incremento de la temperatura media de la atmósfera terrestre y de los océanos originado por procesos naturales internos o externos o por cambios provocados por la acción humana sobre la atmosfera y el suelo, y que tendrá impacto significativo en la vida del hombre sobre la tierra.

Contaminante. Cualquier sustancia no deseada presente en cualquier medio impidiendo o perturbando la vida de los organismos y produciendo efectos nocivos al ambiente.

Desarrollo sostenible. Desarrollo que satisface las necesidades actuales de las personas sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas.

Eficiencia energética. Capacidad de las maquinarias y equipos para conseguir el mayor rendimiento con el menor uso de energía.

Impacto ambiental. Impacto que una acción humana produce sobre el medio ambiente.

Reciclaje. Reintroducción de productos o elementos de desecho en la actividad industrial. Método utilizado para economizar materias primas y/o energía.

Medio Ambiente. Marco animado o no, en el que se desarrolla la vida de los seres vivos, abarcando desde los seres humanos, los animales hasta las plantas el agua el suelo y el aire, así como la relación entre todos sus elementos.

Residuo. Sustancia u objeto que ya no es utilizable en la empresa y del que su poseedor se desprende o tiene la intención de hacerlo.

Responsabilidad Social Empresarial. Visión de negocios que integra a la gestión de la empresa, el respeto por: los valores y principios éticos, los trabajadores, la comunidad y el medio ambiente.


Sección: Al día con la LOPCYMAT

Política Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo

¿Sabía usted que...?

El artículo 10 de la LOPCYMAT establece la obligación, por parte del estado de formular (con participación de empleadores, trabajadores y organismos técnicos) una política nacional de seguridad y salud en el trabajo destinada al

“control de las condiciones y medio ambiente de trabajo, la promoción del trabajo seguro y saludable, la prevención de los accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales, la restitución de la salud y la rehabilitación, la recapacitación y reinserción laboral, así como la promoción de programas para la utilización del tiempo libre, descanso y turismo social y del fomento de la construcción, dotación, mantenimiento y protección de la infraestructura de las áreas destinadas a tales efectos”

En su artículo 11 de la Ley se mencionan los aspectos que deberán incluirse en esa política nacional:

1.El establecimiento y aplicación de la normativa en materia de seguridad y salud en el trabajo, utilización del tiempo libre, descanso y turismo social.

2. La inspección y supervisión de las condiciones y medio ambiente de trabajo, así como los mecanismos y políticas de coordinación y cooperación entre los órganos y entes competentes en el área de prevención, salud y seguridad en el trabajo y de utilización del tiempo libre, descanso y turismo social a nivel nacional, estadal y municipal.


3. La formación, educación y comunicación en relación con la promoción de la seguridad y salud en el trabajo, y la prevención de los accidentes y las enfermedades ocupacionales, así como la recreación, utilización del tiempo libre, descanso y turismo social, para el mejoramiento de la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras y sus familiares como valor agregado al trabajo.

4. La promoción de la organización de trabajadores y trabajadoras, empleadores y empleadoras, trabajadores y trabajadoras con discapacidad laboral y de otros grupos sociales, para la defensa de la salud en el trabajo.

5. El amparo y la protección de los trabajadores y trabajadoras que actúen individual o colectivamente en defensa de sus derechos.

6. La protección de trabajadores y trabajadoras con discapacidad de manera que se garantice el pleno desarrollo de sus capacidades de acuerdo a su condición.

7. La especial atención a la mujer trabajadora a fin de establecer criterios y mecanismos que garanticen la igualdad de oportunidades e impidan su discriminación.

8. La protección de los niños, niñas, adolescentes y aprendices, de manera que garantice el pleno desarrollo de sus capacidades de acuerdo a su condición en concordancia con lo establecido en la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente.

9. La adopción de medidas específicas para el mejoramiento de las condiciones y medio ambiente de trabajo y la utilización del tiempo libre, descanso y turismo social en las pequeñas y medianas empresas, cooperativas y otras formas asociativas comunitarias de carácter productivo o de servicio.

10. El establecimiento de las bases y metodología de un sistema nacional automatizado de vigilancia epidemiológica, en coordinación con el Ministerio con competencia en materia de salud.

11. Los mecanismos y políticas de coordinación y cooperación entre los órganos y entes competentes en el área de seguridad y salud en el trabajo a nivel nacional, estadal y municipal.

12. Otros que le asigne esta Ley y su Reglamento.

R&R Boletín Nº 10

Romero & Romero
BOLETÍN ELECTRÓNICO Nº 10
Cumaná (Venezuela), Marzo de 2010
Año II. Número 10



Sección: Seguridad y Salud Laboral

Cuidar nuestros ojos

El sentido de la vista es uno de los más desarrollados y complejos de la especie humana. A través de la vista podemos captar el tamaño, el color, la forma, el brillo y la distancia de los objetos que nos rodean. En cualquier ámbito de nuestra vida, especialmente en el mundo del trabajo, los ojos se hallan expuestos a numerosos riesgos que ponen en peligro nuestra capacidad para ver, y cualquier esfuerzo por proteger la vista está más que justificado.


¿A qué riesgos están expuestos nuestros ojos en el ámbito laboral? Podrían citarse los más comunes, dependiendo, por supuesto, de la tarea que se realice.

• Polvo y otras partículas que pueden introducirse o impactar al ojo, como astillas de madera o de metal, aserrín, arena;

• Líquidos que pueden salpicar los ojos, como ácidos, combustibles, solventes;

• Golpes durante manipulación de herramientas o maquinarias;

• Caída o desplazamiento de escombros, materiales de construcción y vidrio;

Humo o gases nocivos y venenosos;

• Luz de soldadura, luz ultravioleta, radiaciones;

• Llamas, materiales y vapores calientes, temperaturas ambientales extremas;

• Agentes patógenos transmitidos a partir de sangre, fluidos corporales y restos humanos.


Las lesiones más frecuentes que suelen afectar nuestros órganos visuales son las siguientes:

• Traumas y o heridas: al trabajar en espacios reducidos, manipular herramientas, manejar maquinarias que puedan golpear el ojo, o al realizar trabajos en los que se desprendan partículas, como aserrar, pulir y cortar

• Introducción de cuerpos extraños: cuando algún objeto se introducen alguno de los ojos o bajo el párpado, lo cual es posible cuando se realizan actividades al aire libre y se está expuesto a polvos, sedimento, polución y hasta insectos.

• Quemaduras: provocadas por agentes químicos (cuando se trabaja con ácidos, gasolina, alcoholes, aguas industriales…) o por factores térmicos (cuando se trabaja en lugares de altas temperaturas, con vapor de agua o con objetos calientes).


Para proteger el sentido de la vista existe un variadísimo conjunto de elementos que podrían sintetizarse en tres grupos:

• Monolentes, para distintos usos, dependiendo de la actividad y al ambiente donde se realice, que brindan protección contra salpicaduras, impactos, emanación de gases irritantes, etc.

• Lentes de seguridad para distintas actividades y diferentes niveles de luminosidad, que protegen contra impactos, deslumbramiento, salpicaduras y ciertos tipos de radiación.

• Caretas que además de la protección visual, protegen la cara del trabajador, por ejemplo, las caretas para soldador o para esmerilar.


Obviamente, la selección cuidadosa de estos equipos debe estar en manos de personas capacitadas para determinar cuál es el tipo de protección adecuada y cuáles son las normas para un uso más efectivo del mismo.

La posibilidad de perder parcialmente la visión o de quedar ciego es un riesgo que empleadores y trabajadores deben evitar, por los costos económicos y humanos que ello representa. De allí que todo esfuerzo en esa dirección, como ya se señaló, está plenamente justificado.

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Sección: Comportamiento Organizacional y Capital Humano

¿La producción o las personas?

Todo gerente o supervisor hace esfuerzos por alcanzar las metas organizacionales a través
del trabajo coordinado de su personal. De allí que su atención se centra en dos aspectos esenciales: la producción y las personas. Su preocupación por la producción refleja su interés por planificar, organizar, dirigir y controlar el trabajo de sus subordinados con el fin de alcanzar las etas que la organización ha establecido. Su preocupación por las personas expresa su interés por mantener un clima de respeto, de confianza y de apoyo en su grupo de trabajo. La razón de esta reocupación se justifica, en tanto que es su personal el que se encarga de realizar las tareas que onducen al logro de las metas.

Por mucho tiempo se creyó (y lamentablemente aún existen líderes que piensan de ese modo) que todo incremento en alguna de esas preocupaciones se hacía a expensas de la otra. Se suponía, por ejemplo, que si un supervisor aumentaba su preocupación por las personas, ello significaba una disminución de su interés por la producción.

En la actualidad, se acepta que ambas dimensiones (preocupación por la producción y preocupación por las personas) son independientes y que el incremento en una de ellas no implica una disminución de la otra. Es decir, ambas preocupaciones pueden crecer (o disminuir) simultáneamente.

Sobre la base de las anteriores consideraciones, se han identificado algunos estilos gerenciales típicos

Gerencia autoritaria (alta preocupación por la producción y baja preocupación por los subordinados): ocurre cuando el gerente o supervisor se esfuerza por alcanzar las metas organizacionales sin que le interesen las consecuencias sobre los trabajadores. No importa si para alcanzar las metas, los trabajadores se agotan o se sienten insatisfechos.

Gerencia de Club Campestre (alta preocupación por los trabajadores y baja preocupación por la producción): tiene lugar cuando el gerente o supervisor hace esfuerzos por el bienestar y la satisfacción de sus subordinados, sin que muestre mucho interés por alcanzar las metas. Ese comportamiento supone el descuido del principal papel de un gerente o líder: lograr las metas a través del trabajo de otros.

Gerencia empobrecida o deficiente (baja preocupación tanto por la producción como por los trabajadores): en este caso, el gerente o supervisor no expresa interés ni por alcanzar las metas ni por la satisfacción de su personal. Es, en consecuencia, el menos deseable de los
estilos gerenciales.

Gerencia a medio camino (media preocupación por la producción y por los trabajadores): se presenta cuando el gerente o supervisor muestra cierto interés por el bienestar de su trabajo y hace un esfuerzo no muy marcado para lograr las metas organizacionales. No es un estilo que fomente el desempeño ni el crecimiento de los trabajadores.

Gerencia efectiva o de equipo (alta preocupación tanto por la producción como por las personas): el gerente o supervisor se esfuerza para que el grupo alcance las metas organizacionales mientras que los trabajadores simultáneamente alcanzan elevados niveles de satisfacción y bienestar. Muchos estudiosos consideran que la gerencia efectiva o gerencia de
equipo es el estilo que ofrece mejores resultados, tanto en términos de desempeño individual y grupal, como en términos de la satisfacción personal de los trabajadores.

Es falso, entonces, el dilema “preocupación por la producción o preocupación por las personas”… El lema debe ser “preocupación por la producción y preocupación por las personas”. De allí que un buen gerente o supervisor debe combinar sus habilidades técnicas específicas con unas sólidas habilidades humanas, de tal forma que pueda cumplir con sus dos principales objetivos: alcanzar las metas organizacionales y garantizar el bienestar y la satisfacción de sus trabajadores.

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Misceláneas Oraganizacionales

... con Lee Iacocca


Lee Iacocca (1924) es un exitoso y reconocido líder empresarial norteamericano de ascendencia italiana, que dejó profunda huella en la industria automovilística a su paso por las compañías Ford Motor Company y Chrysler Corporation. Ha escrito dos interesantes libros (“Iacocca: autobiografía de un triunfador” y “Hablando Claro”) que contienen en buena medida la filosofía que lo inspira. Para la reflexión, dejamos algunos de sus pensamientos.

"Hasta una decisión correcta resulta equivocada cuando se toma demasiado tarde"

"Nada hay más importante en la gestión empresarial como el saber motivar a la gente. Una motivación vale por diez amenazas, dos presiones y seis memorandos"

“La velocidad del jefe es la velocidad del equipo”

“Tu legado consiste en haberlo dejado mejor que cuando lo recibiste”

“Rodéese de buenos colaboradores, establezca las reglas, comuníquese con sus empleados, motívelos y prémielos. Si hace todo esto eficazmente, no fracasará”

"Nada me compensa tanto en mi función gestora como observar a un individuo al que el 'aparato' cataloga de normal o mediocre, alcanza el éxito y la estimación que realmente merece"

"Por duras que fuesen las vicisitudes del trabajo, al llegar a casa me olvidaba de la empresa"

"Las ideas pueden ser muy brillantes, pero si no se pueden hacer realidad, no conducirán a ninguna parte".

“¿Qué hacer? Algo. Cualquier cosa. Excepto quedarnos sentados. Si nos equivocamos, comenzar de nuevo. Probar otra cosa. Pero si esperamos hasta estar satisfechos y tener todas las certezas, puede que sea demasiado tarde”.

“La competitividad de un país no empieza en las fábricas ni en los laboratorios de ingeniería. Empieza en las aulas”.

"Si quieres hacer buen uso de tu tiempo, debes saber qué es lo más importante y entonces, centrar el ello todo tu esfuerzo"

“Cuando tenga que tomar una decisión, no deje que le crezca la barba. Naturalmente, no siempre las decisiones serán perfectas, o mejor dicho, meterá la pata alguna vez. Aprenda de los errores, pero no deje de intentarlo"

“Sé creativo. Usa pensamiento poco convencional. Y ten las agallas para llevarlo a cabo”.

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Sección: Al día con la LOPCYMAT

Vigilancia epidemiológica

¿Sabía usted que...?


La vigilancia epidemiológica es un proceso continuo de recolección de información y análisis de los problemas de salud laboral y de sus determinantes, seguidas de acciones de promoción y prevención; que tiene como finalidad conocer las características de las condiciones de trabajo y
salud de amplios sectores de la población laboral, sirviendo para optimizar los recursos y prioridades en los programas de promoción, prevención y protección. También suele definirse como un proceso regular y continuo de observación, registro y análisis de la frecuencia y distribución de la accidentabilidad, morbilidad y mortalidad, con el fin de evaluar los riesgos que determinan su ocurrencia para la formulación de medidas de control.

El Artículo 34 del reglamento Parcial de la LOPCYMAT atribuye a los servicios de seguridad y salud en el trabajo (SSST) la responsabilidad de recolectar y registrar, permanente y sistemáticamente, la siguiente información:

1. Accidentes comunes.

2. Accidentes de Trabajo.

3. Enfermedades comunes.

4. Enfermedades ocupacionales.

5. Resultados de los exámenes de salud practicados a los trabajadores y las trabajadoras.

6. Referencias de los trabajadores y las trabajadoras, a centros especializados.

7. Reposos por accidentes y enfermedades comunes.

8. Reposos por accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales.

9. Personas con discapacidad.

10. Factores de riesgo, procesos peligrosos y principales efectos en la salud.

11. Medidas de control en la fuente, en el ambiente y en los trabajadores y las trabajadoras.

12. Las demás que establezca las normas técnicas

Los Servicios de Seguridad y Salud en el Trabajo deberán presentar al Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales informes trimestrales de vigilancia epidemiológica de accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales, en los formatos elaborados al efecto.

El Artículo 35 del citado reglamento establece que los SSST deben llevar una historia médica, ocupacional y clínica bio-psico-social de cada trabajador y trabajadora, desde el momento del inicio de la relación de trabajo. Esta historia deberá permanecer en el servicio de seguridad y salud en el trabajo bajo la custodia de los profesionales de la salud, hasta los diez (10) años siguientes a la terminación de la relación de trabajo. Vencido este lapso la historia deberá ser consignada ante el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales para el registro nacional de historias de salud ocupacional a cargo del Instituto.

Cuando no existan las historias médica, ocupacional y clínica bio-psico-social o no se suministren oportunamente las mismas a las autoridades competentes, se presumen ciertos los alegatos realizados por el trabajador o la trabajadora, hasta prueba en contrario

R&R Boletín Nº 9


Romero y Romero Consultores, C.A.

BOLETÍN ELECTRÓNICO Nº 9
Cumaná (Venezuela). Febrero 2010
Año II. Número 9

Sección: Seguridad Salud y Ambiente Laboral

Nuestras Manos

Las manos son las herramientas más valiosas y sofisticadas de las que disponemos. El hecho de que el pulgar humano sea oponible al resto de los dedos, otorga a la mano una increíble versatilidad, que va desde el simple acto de manipular objetos hasta la creación de inigualables obras de arte. Las manos, en consecuencia, son el instrumento esencial para cualquier tipo de trabajo.

Precisamente por estar involucradas en toda clase de trabajo, las manos están expuestas a accidentes, cuyas causas más frecuentes son: el aburrimiento generado por las tareas rutinarias, el incumplimiento de las normas de seguridad y las distracciones del trabajador durante la ejecución del sus labores.

Los peligros a los que se exponen las manos son también de diferente naturaleza, dependiendo del tipo de actividad que se realiza.

• Puntos de rozamiento, es decir, zonas peligrosas entre objetos fijos y partes en movimiento, o entre dos piezas en movimiento: tornos, engranajes, correas, etc.

• Puntos calientes, tales como resistencias, tuberías, llamas abiertas, sistemas de vapor, etc.

• Superficies rotativas: taladros, amoladoras, sierras, etc.

• Máquinas automáticas, vale decir, máquinas cuyo funcionamiento puede sorprender al trabajador desprevenido y lesionarlo.

• Herramientas manuales, como el uso de una herramienta incorrecta para realizar un trabajo, o un trabajo realizado en condiciones inseguras.

• Productos químicos, como limpiadores, ácidos, cáusticos, solventes, manipulados sin la protección adecuada.

• Máquinas sin barreras protectoras que eviten que las manos entren en contacto con las zonas peligrosas.

Para la protección de las manos se utilizan guantes que deben estar adaptados a cada riesgo en particular. Por ejemplo, los guantes de nitrilo protegen contra salpicaduras de productos químicos; los guantes de malla metálica protegen contra abrasiones, laceraciones y cortaduras…
La lista es larga y desborda la intención del presente escrito. Un proveedor bien informado está en capacidad de suministrar información sobre el tipo de guante que debe utilizarse según la actividad y el tipo de riesgo en ella involucrada. Lo importante es tomar conciencia de la necesidad de proteger permanentemente la principal herramienta que llevamos con nosotros: nuestras manos.


Sección: Comportamiento Organizacional y Capital Humano

Las tareas de un directivo

Todo cargo de dirección implica la realización de un sinnúmero de actividades, unas importantes y trascendentales, otras no tanto. Así, un directivo puede fácilmente perderse en el enredijo de tales actividades, y terminar descuidando aquellas que son realmente cruciales, las que garantizan el avance de la organización y el éxito del individuo


El Doctor Luis Castañeda, académico y directivo mexicano, sostiene que “el trabajo de un director consiste en dirigir el trabajo de su gente hacia el cumplimiento de la misión de la empresa y lo que se deriva de ella, como la estrategia y el plan operativo”, para lo cual considera que debe prestar especial atención a 25 tareas o responsabilidades que determinarán el éxito o el fracaso del directivo, y por lo tanto, de la organización que capitanea.

Estas son las 25 tareas que Castañeda destaca como cruciales:

1. Tomar decisiones precisas y oportunas.

2. Imaginar un futuro deseable para la empresa y desarrollar un plan para hacerlo realidad.

3. Supervisar la implementación efectiva del plan estratégico y de los planes operativos.

4. Estar enterado de todo lo importante que ocurre en la empresa.

5. Mantener una estructura organizacional sólida y a la vez flexible.

6. Asegurarse de que la empresa sea una creadora de valor permanente.

7. Propiciar la motivación y la productividad del personal.

8. Crear un ambiente de trabajo que fomente el bienestar, la superación y la alta productividad.

9. Asegurarse de que en la empresa se genere y aumente el conocimiento necesario para la operación diaria y el desarrollo futuro.

10. Continuar su preparación directiva permanente.

11. Formar líderes dentro de la organización.

12. Mantener un equipo gerencial fuerte e integrado.

13. Elegir y preparar a un sucesor.


14. Ser el guardián de los valores y la reputación de la empresa.


15. Facilitar el trabajo de todo el personal sin interferir y proporcionarle los recursos necesarios.

16. Ser abogado de los clientes de la empresa.

17. Monitorear el entorno y hacer los ajustes necesarios y oportunos del plan estratégico.

18. Estar siempre en busca de oportunidades.

19. Propiciar la innovación de la empresa.

20. Representar a la empresa públicamente.

21. Evaluar frecuentemente el desempeño de la empresa y de su personal.

22. Estar al tanto del desempeño financiero y del aprovechamiento de los activos de la empresa.

23. Asegurarse de cumplir estrictamente con los requerimientos fiscales.

24. Salvaguardar los activos de la empresa.

25. Mantener informado y aprovechar el apoyo de la Directiva.

Este listado bastante completo de tareas, a las que el autor arribó a partir de su propia experiencia gerencial y de la experiencia de otros exitosos líderes empresariales, recoge en términos sencillos lo que pueden ser considerados los pilares fundamentales para el éxito
del directivo y de su organización. Vale la pena que todo directivo o gerente de cualquier nivel, examine su conducta en relación con cada una de las citadas tareas.

Fuente: Castañeda (2006). Las 25 tareas ineludibles del director. México: Poder


Sección Misceláneas Organizacionales

Para meditar...

“¿Qué tal si a Colón la hubiesen dicho ‘Cris, cariño, no vayas ahora, espera a que resolvamos primero los problemas más importantes: la guerra, la pobreza y el crimen, la contaminación y la enfermedad, el odio racial…’?” (Bill Gates, Fundador de Microsoft)

“Yo creo en la suerte. Mientras más trabajo más suerte tengo” (Sam Shoen, Fundador de la compañía U-Haul)

“Continuamente enfrentamos grandes oportunidades brillantemente disfrazadas de problemas sin solución” (Lee Iacocca, Gerente de Chrysler Motors)

“Las palabras son palabras; las explicaciones son explicaciones; las promesas son promesas. Sólo los hechos son realidad” (Harold Geneen, Presidente de ITT)

“El mundo está lleno de soñadores, no hay suficientes personas que tomen los pasos necesarios para realizar sus sueños” (Clement Stone, Gerente de CIC)

“Estoy agradecido con todos mis problemas, después de resolver cada uno de los que se me presentaba, me volvía más fuerte y capaz de enfrentar los que faltaban por venir. Crecí en
todas mis dificultades" (J. C. Penny, fundador de Tiendas J.C. Penny’s)


“Me da lástima la gente que no se puede emocionar por su trabajo. No sólo nunca estará satisfecho, sino que nunca logrará nada que valga la pena” (Walter Chrysler, Fundador de la Chrysler)

“El éxito parece estar conectado a la acción. La gente exitosa se sigue moviendo, comete errores, pero no se rinde” (Conrad Hilton, Fundador de la cadena de Hoteles Hilton)

“El miedo al fracaso no debe ser nunca la razón para no intentar algo” (Frederick Smith, Fundador de Federal Express)

“El único lugar en el que el éxito está antes que el trabajo es en el diccionario” (Vidal Sasoo, creador de Cosméticos Vidal Sasoon)

“El valor de una idea está en utilizarla” (Thomas Alva Edison, inventor norteamericano)

“No tengas miedo de cometer errores, pero asegúrate de no cometer dos veves el mismo error”
(Akio Morita, Presidente de Sony Corporation)

“La honestidad es la piedra angular del éxito. Sin ella, la confianza y la habilidad para trabajar dejan de existir” (Mary Kay Ash, Fundadora de Cosméticos Mary Kay)

Fuente: Angel, F. (2007) Secretos de quienes ya alcanzaron el Éxito. México: Camino Ro




Sección Al día con la LOPCYMAT

Los Comités de Seguridad y Salud Laboral

¿Sabía usted que...?

La Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT) garantiza la participación de trabajadores y empleadores en el desarrollo de políticas, planes y programas de seguridad y salud laboral. El artículo 46 de la citada ley, establece la obligatoriedad de creación de los Comités de Seguridad y Salud Laboral, e indica su conformación así como algunas formalidades que deben cumplirse para su legalización.

Artículo 46. En todo centro de trabajo, establecimiento o unidad de explotación de las diferentes empresas o de instituciones públicas o privadas, debe constituirse un Comité de Seguridad y Salud Laboral, órgano paritario y colegiado de participación destinado a la consulta regular y
periódica de las políticas, programas y actuaciones en materia de seguridad y salud en el trabajo.


El Comité estará conformado por los delegados o delegadas de prevención, de una parte y por el empleador o empleadora, o sus representantes en número igual al de los delegados o delegadas de prevención, de la otra.

El Comité de Seguridad y Salud Laboral debe registrarse y presentar informes periódicos de sus actividades ante el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales.

En las reuniones del Comité de Seguridad y Salud Laboral podrán participar, con voz pero sin voto, los delegados o delegadas sindicales y el personal adscrito al Servicio de Seguridad y Salud en el Trabajo. En las mismas condiciones podrán participar trabajadores o trabajadoras de la empresa que cuenten con una especial cualificación o información respecto de concretas cuestiones que se debatan en este órgano y profesionales y asesores o asesoras en el área de la seguridad y salud en el trabajo, ajenos a la empresa, siempre que así lo solicite alguna de las representaciones en el Comité.

En el artículo 47 se establecen las principales atribuciones de los CSSL:

1) Participar en la elaboración, aprobación, puesta en práctica y evaluación del Programa de Seguridad y Salud en el Trabajo. A tal efecto, en su seno considerará, antes de su puesta en práctica y en lo referente a su incidencia en la seguridad y salud en el trabajo, los proyectos en materia de planificación, organización del trabajo e introducción de nuevas tecnologías, organización y desarrollo de las actividades de promoción, prevención y control, así como de recreación, utilización del tiempo libre, descanso, turismo social, y dotación, mantenimiento y protección de la infraestructura de las áreas destinadas para esos fines, y del proyecto y organización de la formación en la materia.

2.) Promover iniciativas sobre métodos y procedimientos para el control efectivo de las condiciones peligrosas de trabajo, proponiendo la mejora de los controles existentes o la corrección de las deficiencias detectadas

jueves, 25 de marzo de 2010

R & R Boletín Nº 8

Romero y Romero Consultores, C.A.
BOLETÍN ELECTRÓNICO Nº 8
Cumaná (Venezuela). Diciembre 2009
Año I. Número 8

Sección: Seguridad, Salud y Medio Ambiente Laboral
PROTECCIÓN RESPIRATORIA

El aire que respiramos está compuesto por un 78,1% de nitrógeno, un 20,9% de oxígeno y un 1,0% de otros gases (argón y dióxido de carbono, básicamente). En el ambiente laboral, sin embargo, se puede encontrar algunas sustancias que representan un riesgos para la salud de los trabajadores.

En primer lugar se pueden mencionar las partículas o aerosoles, que encierran tres tipos de contaminantes: polvos, neblinas y humo. Los polvos se originan cuando un cuerpo sólido se quiebra, muele o tritura.

Las neblinas, por su parte, son pequeñas gotas de líquido usualmente producidas por operaciones de pintura con pistola o condensaciones que quedan suspendidas en el aire. Los humos son partículas muy pequeñas de oxido metálico que quedan en el aire cuando los metales se calientan, funden, evaporan y se enfrían rápidamente.

En segundo lugar, en el aire puede haber moléculas, representadas por gases y vapores. Los gases son substancias que a presión temperatura ambiente permanecen en estado gaseosos y son siempre invisibles, pudiendo o no tener olor o sabor. Los vapores, por otro lado, son substancias, por lo general con olor, que se evaporan de un líquido o sólido por efecto de la temperatura.

Los citados riesgos pueden generar algunas enfermedades respiratorias ocupacionales, tales como asbestosis, pulmón de minero de carbón, mesotelioma pleural, bisinosis, pulmón marrón, alergia pulmonar, EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), saturnismo, siderosis, pulmón de granjero, silicosis.
...
Para enfrentar estos riesgos existe una Jerarquía de Técnicas de Control de Riesgos. En primer término está el control por ingeniería, que consiste en cambiar el proceso (eliminar el riesgo), sustituir el material generador de riesgo por uno menos peligroso, aislar la operación o al trabajador. o usar ventilación local.
...
En segundo término puede recurrirse a los controles administrativos: educar a los trabajadores para que realicen operaciones seguras, usar buenas prácticas de limpieza continua, rotar al personal y realizar periódicamente monitoreo médico.

En tercer lugar de la jerarquía se encuentra la utilización de equipos de protección personal cuando no son factibles los otros métodos, o mientras éstos se implementen. En este último caso, el uso de respiradores es indispensable, y debe ser seleccionado tomando en cuenta el tipo de contaminante y su concentración, los efectos de los contaminantes en los trabajadores, el nivel de oxígeno, la aceptación del trabajador, la comodidad y el ajuste apropiado, los costos y la aprobación gubernamental.

En relación con el uso de respiradores debe tenerse presente que un trabajador que use el respirador en forma incorrecta para protegerse de un contaminante específico estará expuesto al mismo riesgo que otro trabajador que no utilice protección alguna. Así mismo, si un trabajador usa el respirador apropiado pero si éste está sucio, no se ajusta o no se usa adecuadamente, no btendrá la máxima protección para la que el respirador fue diseñado.

Aparte de los indudables beneficios que brinda para la preservación de la salud y el bienestar del trabajador, la protección respiratoria, como parte de un sistema integral de protección, también ofrece beneficios al empleador: los trabajadores tienden a ser más leales cuando perciben que su patrono tiene una legítima preocupación por su salud y su seguridad, los trabajadores sanos por lo general son más productivos y se ausentan menos de su trabajo, la disminución de enfermedades ocupacionales reduce los costos que tiene la organización (por concepto de indemnizaciones, permisos, gastos médicos, rotación de personal o sanciones impuestas por el Estado).

A partir de las consideraciones expuestas, puede afirmarse que existen razones económicas, éticas y legales para que gerentes y supervisores de organizaciones se preocupen por garantizar la protección respiratoria de sus trabajadores.


Sección: Comportamiento Organizacional y Capital Humano

Lo que la gente espera de su supervisor

El éxito de un equipo depende en buena medida de las relaciones entre el jefe y sus subordinados. Entre ellos se establece un conjunto de mutuas expectativas que, de ser satisfechas, impulsan la productividad del equipo y la satisfacción de sus integrantes.

Larry Bossidy (2007), sobre la base de su larga experiencia gerencial, ha elaborado una lista de comportamientos que a su juicio los subordinados directos esperan de su líder. Aunque el autor hace referencia a las expectativas de un grupo de gerentes sobre su líder, creemos que puede generalizarse para la relación entre subordinados y supervisores de cualquier jerarquía. He aquí la lista de los comportamientos que la gente espera de su supervisor inmediato.

Dar una clara dirección: comunicar claramente hacia dónde va la empresa, por qué razones se mueve en esa dirección, qué beneficios se obtendrán si se alcanzan los objetivos estratégicos y, en caso de gerentes medios y supervisores, cuál es la contribución de las respectivas dependencias para el logro de los citados objetivos.
...
Fijar metas y objetivos específicos: definir con sus subordinados las metas del equipo y los objetivos individuales a partir de los cuales se medirá su desempeño. Esto permitirá centrar la atención de los individuos sobre las actividades que generan valor, y tomar decisiones racionales sobre ascensos y distribución de recompensas.
.
Dar retroalimentación frecuente, específica e inmediata: demostrar a las personas que el líder está interesado en su desempeño, en su crecimiento y en su futuro. La retroalimentación no puede restringirse a los resultados de una evaluación semestral o anual, sino que debe darse cada vez que se presente un acontecimiento que lo amerite, destacando la conducta específica que dio origen al feedback.

Ser decidido y oportuno: tomar las decisiones al momento de tener la información necesaria, y dar respuestas claras y e inequívocas, asegurando a la vez la adecuada ejecución de las decisiones. Estas conductas son de gran relevancia en un entorno cambiante, competitivo y turbulento como el actual.

Ser accesible: estar disponible para su personal para que el líder se mantenga informado y para orientar a los subordinados cuando necesiten alguna ayuda. Este tipo de comportamiento facilita el flujo de información y agiliza la toma de decisiones oportunas.

Ofrecer un plan justo de recompensas: otorgar compensaciones que reflejen los aportes de cada persona al logro de los objetivos de la organización, mediante mecanismos que los empleados puedan entender.

Estos comportamientos, por lo general, chocan con las estructuras rígidas y los procedimientos lentos de la burocracia tradicional, pero representan la posibilidad de minimizar los efectos del burocratismo para responder efectiva y oportunamente a las demandas del entorno y a las exigencias del capital humano.

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Referencia:
Bossidy, L. “Lo que su líder espera de usted” Harvard Business Review. Abril 2007. Pp 74-82.

Sección: Misceláneas Organizacionales

¿Felicidad en el trabajo?

Usualmente se separa el trabajo de la felicidad. La religión, la publicidad y las tradiciones han transmitido la idea de que el trabajo es un castigo, o por lo menos una experiencia desagradable. Nuevas tendencias en el campo de la psicología organizacional, han venido suministrando evidencia teórica y empírica de la relación entre la felicidad y el desempeño individual y la productividad organizacional.

De un interesante trabajo académico desarrollado por Álamo Pietrini (2009), hemos extraído algunas citas que pueden ser motivo de reflexión para gerentes y supervisores. Con esa intención las transcribimos aquí.


“Lejos de ser un ingrediente frívolo o secundario, la felicidad es el condimento secreto del éxito que tantas compañías buscan por todas partes, excepto dentro de los seres humanos que trabajan dentro de sus cuatro paredes”. (Baker, Greenberg y Hemingway,
2007)

“Las investigaciones sugieren que cuanto mayor es la felicidad, se registra mas productividad y mayores ingresos”. (Seligman, 2003)

“El empleo es extremadamente importante para la felicidad de una persona. Se ha comprobado que las personas desempleadas constituyen el grupo más infeliz, incluso cuando las diferencias de ingresos estaban controladas. Esto indica que el desempleo forzoso tiene un impacto devastador sobre el bienestar subjetivo de la persona que va más allá de las evidentes dificultades financieras implicadas” (Lassen, s/f: I)

“La capacidad de las personas es casi ilimitada si se usa la enorme energía interna que todos poseemos. Esto se puede apreciar cuando una persona se entrega con verdadera pasión y entusiasmo a hacer algo…Cuando existe ese entusiasmo se puede trabajar mucho más tiempo que lo acostumbrado y al final se siente un sentimiento de realización, de satisfacción, de tranquilidad, de alegría por el trabajo realizado” (Carranza, 2001)

“Las personas felices son más creativas. En muchos estudios se ha demostrado que resuelven los problemas mejor y en menos tiempo”. (Klein, 2004)

“Desde luego, hay muchos trabajos que son sumamente desagradables, y un exceso de trabajo es siempre muy penoso. Creo, sin embargo, que si el trabajo no es excesivo, para la mayor parte de la gente hasta la tarea más aburrida es mejor que no hacer nada. En el trabajo hay toda una gradación, desde el mero alivio del tedio hasta los placeres más intensos, dependiendo de la clase de trabajo y de las aptitudes del trabajador. (Russell, 2003)
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Referencia:
Alamo Pietrini, L. (2009). La felicidad como valor de la cultura organizacional. Trabajo de Maestría. UDO. Cumaná: no publicado

Sección: Al día con la LOPCYMAT

LOS DELEGADOS DE PREVENCIÓN
¿Sabía usted que…?

El artículo 41 de la LOPCYMAT señala que en todo centro de trabajo, establecimiento o unidad de explotación de las diferentes empresas o de instituciones públicas o privadas, los trabajadores elegirán delegados de prevención, que serán sus representantes ante el Comité de Seguridad y Salud Laboral, mediante los mecanismos democráticos establecidos en la presente Ley, su Reglamento y las convenciones colectivas de trabajo. Las atribuciones de los delegados de prevención aparecen señaladas en el Artículo 42 de la misma Ley:

1. Constituir conjuntamente, con los representantes de los empleadores o empleadoras, el Comité de Seguridad y Salud Laboral.

2. Recibir las denuncias relativas a las condiciones y medio ambiente de trabajo y a los programas e instalaciones para la recreación, utilización del tiempo libre y descanso que formulen los trabajadores y trabajadoras con el objeto de tramitarlas ante el Comité de Seguridad y Salud Laboral para su solución.

3. Participar conjuntamente con el empleador o empleadora y sus representantes en la mejora de la acción preventiva y de promoción de la salud y seguridad en el trabajo.
.
4. Promover y fomentar la cooperación de los trabajadores y trabajadoras en la ejecución de la normativa sobre condiciones y medio ambiente de trabajo.

5. Coordinar con las organizaciones sindicales, las acciones de defensa, promoción, control y vigilancia de la seguridad y salud en el trabajo.
.
6. Otras que le asigne la presente Ley y el Reglamento que se dicte.
.
El Artículo 43 de la LOPCYMAT establece que en el ejercicio de las competencias atribuidas los delegados están facultados para:

1. Acompañar a los técnicos o técnicas de la empresa, a los asesores o asesoras externos o a los funcionarios o funcionarias de inspección de los organismos oficiales, en las evaluaciones del medio ambiente de trabajo y de la infraestructura de las áreas destinadas a la recreación, descanso y turismo social, así como a los inspectores y supervisores o supervisoras del trabajo y la seguridad social, en las visitas y verificaciones que realicen para comprobar el cumplimiento de la normativa, pudiendo formular ante ellos las observaciones que estimen oportunas.

2. Tener acceso, con las limitaciones previstas en esta Ley, a la información y documentación relativa a las condiciones de trabajo que sean necesarias para el ejercicio de sus funciones. Esta información podrá ser suministrada de manera que se garantice el respeto de la confidencialidad y el secreto industrial.

3. Solicitar información al empleador o empleadora sobre los daños ocurridos en la salud de los trabajadores y trabajadoras una vez que aquel hubiese tenido conocimiento de ellos, pudiendo presentarse, en cualquier oportunidad, en el lugar de los hechos, para conocer las circunstancias de los mismos.

4. Solicitar al empleador o empleadora los informes procedentes de las personas u órganos encargados de las actividades de seguridad y salud en el trabajo en la empresa, así como de los organismos competentes.
.
5. Realizar visitas a los lugares de trabajo y a las áreas destinadas a la recreación y descanso, para ejercer la labor de vigilancia y control de las condiciones y medio ambiente de trabajo, pudiendo, a tal fin, acceder a cualquier zona de los mismos y comunicarse durante la jornada con los trabajadores, sin alterar el normal desarrollo del proceso productivo.
.
6. Demandar del empleador o de la empleadora la adopción de medidas de carácter preventivo y para la mejora de los niveles de protección de la seguridad y la salud de los trabajadores y trabajadoras, pudiendo a tal fin efectuar propuestas al Comité de Seguridad y Salud

R & R Boletín Nº 7

Romero & Romero Consultores, C.A.
BOLETÍN ELECTRÓNICO MENSUAL Nº 7
Cumaná (Venezuela), Noviembre 2009
Año I. Nº 7


Sección: Seguridad, Salud y Medio Ambiente Laboral

EL BURNOUT O SÍNDROME DEL QUEMADO

El Artículo 70 de la LOPCYMAT define enfermedad ocupacional como “los estados patológicos contraídos o agravados con ocasión del trabajo o exposición al medio en el que el trabajador o la trabajadora se encuentra obligado a trabajar, tales como los imputables a la acción de agentes físicos y mecánicos, condiciones disergonómicas, meteorológicas, agentes químicos, biológicos, factores psicosociales y emocionales, que se manifiesten por una lesión orgánica,trastornos enzimáticos o bioquímicos,trastornos funcionales o desequilibrio mental, yemporales o permanentes. Asimismo, señala que estas enfermedades serán enlistadas en la Norma Técnica creada para tal fin.

Recientemente, el INPSASEL ha elaborado un Anteproyecto de Norma Técnica de Lista de Enfermedades Ocupacionales, el cual será sometido a consulta pública y donde se establece, dentro de las afecciones originadas por factores psicosociales, el agotamiento emocional, mejor conocido como burnout o Síndrome del Quemado.

Maslach (1976) definió el burnout como un "síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal que puede ocurrir entre individuos cuyo trabajo implica atención o ayuda a personas".

El burnout es considerado como el estado extremo del estrés, momento en el cual la persona presenta una serie de síntomas psicosomáticos (fatiga crónica, dolores de cabeza, insomnio, úlceras...), conductuales (ausentismo, abuso de drogas legales, violencia…), emocionales (distanciamiento afectivo, aburrimiento, impaciencia e irritabilidad…) y en el ambiente laboral (hostilidad, detrimento de la capacidad de trabajo en equipo, detrimento de la calidad de los servicios que se presta…)

El desarrollo de esta patología pasa por cuatro fases, a saber:

Etapa de idealismo y entusiasmo: el individuo posee un alto nivel de energía para el trabajo, pero expectativas poco realistas sobre el mismo, desconociendo si podrá hacerlo bien o no.

Etapa de estancamiento: el individuo constata la irrealidad de sus expectativas, disminuyendo la cantidad y calidad de las actividades desarrolladas por él.

Etapa de apatía: es la fase central del síndrome burnout, el individuo disminuye el esfuerzo en la realización de sus actividades, producto de la frustración de sus expectativas, desarrollando apatía y falta de interés. En esta etapa empiezan a surgir los problemas emocionales, conductuales y físicos.

Etapa de distanciamiento: la persona está crónicamente frustrada en su trabajo, ocasionando sentimientos de vacío total que pueden manifestarse en la forma de distanciamiento emocional y de desvalorización profesional

Aparte de los efectos sobre el individuo, el burnout acarrea también consecuencias para la organización, tales como deterioro de la comunicación y las relaciones entre los empleados, disminución del rendimiento grupal, elevación de los índices de ausentismo y rotación, incremento de los costos por síntomas derivados del burnout, disminución de la calidad de los servicios que ofrece la organización e incremento de las quejas de clientes y usuarios.

Los efectos organizacionales, incluso, pueden llegar más allá. Según algunos estudiosos del fenómeno, como Freudenberger, el burnout podría ser contagioso, ya que los trabajadores que lo sufren pueden afectar a los demás con su apatía, su desesperación o su cinismo, con lo que en breve tiempo toda la organización puede caer en el desánimo generalizado.

Incluir el burnout en la lista de enfermedades ocupacionales derivadas de factores psicosociales, es un importantísimo llamado de atención sobre una afección que, como ya se señaló, tiene perjudiciales efectos sobre los individuos, sobre la organización y, en última instancia, sobre la sociedad en general.



Sección: Comportamiento Organizacional y Capital Humano

COMPROMISO ORGANIZACIONAL

En la actualidad es ampliamente aceptada la idea de que los recursos humanos constituyen la principal fuente competitiva de toda organización. En efecto, cualquier organización puede adquirir la tecnología que otra tenga y copiar sus procesos. Lo que sí es inimitable y único es su capital humano, es decir, la particular combinación de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes del equipo humano que la conforma.

Cuando se habla de ventaja competitiva se hace referencia a la capacidad de la organización para generar valor para el cliente, es decir, ofrecer bienes y servicios que satisfagan y hasta superen las expectativas de consumidores y usuarios. Esto es aplicable a todo tipo de organización, desde compañías privadas con fines de lucro hasta instituciones públicas de servicio a la comunidad.

Ahora bien, una ventaja competitiva sólo tiene sentido si es sostenible en el tiempo. En el caso del capital humano, significaría la permanencia en la organización de los individuos y los equipos que con su capacidad y disposición contribuyen a crear valor para el cliente. Mantener ese personal en la organización supone reforzar el compromiso que lo vincula con ella.

Robbins (2004) define compromiso organizacional como el “estado en que un empleado se identifica con una organización y sus metas y quiere seguir formando parte de ella”. Destaca en la definición la intención del individuo de permanecer en la organización como consecuencia de su identificación con ella.

Newell (2002) asume la definición un poco más amplia de Mowday, según la cual el compromiso organizacional es la “actitud de un individuo hacia una organización, y que consiste en una convicción en los objetivos de aquella, y una aceptación de los mismos, así como en una voluntad de esfuerzo considerable a favor de la organización y un fuerte deseo de mantener la participación en la misma”.

Esta última definición destaca tres elementos esenciales del compromiso organizacional: la aceptación de los objetivos de la organización, la disposición para hacer un esfuerzo en su beneficio y el deseo de permanecer en ella.

El compromiso organizacional tiene tres componentes: el empleado desea quedarse en la organización porque ha creado vínculos emocionales con ella (componente afectivo); necesita quedarse por los costos que asumiría si se separa de ella (componente de continuidad o calculatorio): o siente que debe permanecer en ella en reciprocidad por el tratamiento recibido (componente normativo).

Investigaciones reseñadas por Hellriegel y Slocum (2004) indican que un fuerte compromiso organizacional está asociado con menores índices de rotación y ausentismo y con mayores niveles de productividad.

El compromiso suele fortalecerse cuando la organización ofrece incentivos económicos, sociales y psicológicos que satisfacen las necesidades y expectativas del empleado. Un sistema equitativo de compensaciones económicas, políticas de personal justas, cohesión del grupo de trabajo, trato digno por parte de gerentes y supervisores, las posibilidades de crecimiento personal y profesional, la internalización de los valores de la organización y el prestigio de la misma, son mencionados con frecuencia como factores que contribuyen a elevar el compromiso organizacional.

Fortalecer el compromiso organizacional es, entonces, tarea esencial para todo gerente que quiera mantener en el tiempo la ventaja competitiva que representa un equipo de trabajo eficiente, creador de valor para un cliente cada vez más exigente.

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Fuentes:

Hellriegel, J. y Slocum. J. (2004). Comportamiento organizacional (10ª ed). México:
Thomson.
Newell, S. (2002). Creando organizaciones saludables. Madrid: Thomsom
Robbins, S. (2004). Comportamiento organizacional (10ª ed). México: Pearson.




Sección: Misceláneas Organizacionales

UNA TEORÍA Y UN POETA

El trabajo con significado

En medios académicos y gerenciales se habla cada vez con mayor interés de la necesidad de impulsar la motivación intrínseca, para referirse a la motivación que deriva de la propia ejecución de la tarea, independientemente de las recompensas externas que ella genera (compensaciones de tipo económico, reconocimiento,
promociones…).

Dos elementos son fundamentales para el desarrollo de la motivación intrínseca: una labor que le permita al individuo poner en práctica sus habilidades (autorrealización) y un trabajo con significado (que sirva para el logro de metas que trasciendan al individuo). Autores como Martin Seligman (La auténtica Felicidad, 2003) consideran incluso que en la autorrealización altruista se halla la principal fuente de la felicidad individual.

Mucha tinta corre alrededor de los nuevos modelos gerenciales. Sin embargo, de vez en cuando algún poeta se adelanta a los científicos y resume en unos cuantos símiles y unas cuantas metáforas, la esencia de una teoría que nacerá más tarde.

Un botón de muestra es el poema sobre el trabajo (un fragmento del cual se reproduce en esta página), que forma parte del libro El profeta, del poeta libanés Khalil Gibrán (1883-1931) . El texto recoge, en unas cuantas líneas, los fundamentos de la motivación intrínseca.

"El trabajo" (fragmento)

…Y yo os digo que la vida es en verdad oscuridad, excepto cuando hay anhelo.

Y todo anhelo es ciego, excepto cuando hay saber.

Y todo saber es vano, excepto cuando hay trabajo.

Y todo trabajo es inútil, excepto cuando hay amor.

Y cuando trabajáis con amor, os integráis a vosotros mismos, y el uno al otro, y a Dios.

¿Y qué es trabajar con amor?

Es tejer la tela con hilos sacados de vuestro corazón, como si el ser que amáis debiera vestirla.

Es construir una casa con afecto, como si el ser que amáis debiera habitarla.

Es sembrar la semilla con ternura y cosechar el grano con alegría, como si el ser que amáis debiera comerlo.

Es poner en todo lo que hagáis, un soplo de vuestra alma…:

Y si no podéis trabajar con amor sino sólo con disgusto, es mejor que abandonéis el trabajo y que os sentéis en la puerta del templo a recibir la limosna de quienes laboran con alegría.

Ya que si hacéis el pan con indiferencia, hacéis un pan amargo que sólo a medias apacigua el hambre del hombre.

Y si prensáis la uva de mala gana, vuestro desgano destila veneno en el vino.

Y aunque cantéis como ángeles, si no amáis la canción, cerráis los oídos que os escuchan a las voces del día y a las voces de la noche.

El Profeta)


Sección: Al día con la LOPCYMAT

LOS SERVICIOS DE SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

¿Sabía usted que…?

El artículo 39 de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT), establece la obligación que tienen los empleadores, las cooperativas y otras formas asociativas producción y servicio, de organizar el Servicio de Seguridad y Salud en el Trabajo.

En su artículo 40, la LOPCYMAT establece las funciones de los mencionados servicios:

1) Asegurar la protección de los trabajadores y trabajadoras contra toda condición que perjudique su salud producto de la actividad laboral y de las condiciones en que ésta se efectúa.

2) Promover y mantener el nivel más elevado posible de bienestar físico, mental y social de los trabajadores y trabajadoras.

3) Identificar, evaluar y proponer los correctivos que permitan controlar las condiciones y medio ambiente de trabajo que puedan afectar tanto la salud física como mental de los trabajadores y trabajadoras en el lugar de trabajo o que pueden incidir en el ambiente externo del centro de trabajo o sobre la salud de su familia.

4) Asesorar tanto a los empleadores o empleadoras, como a los trabajadores y trabajadoras en materia de seguridad y salud en el trabajo.

5) Vigilar la salud de los trabajadores y trabajadoras en relación con el trabajo.

6) Suministrar oportunamente a los trabajadores y las trabajadoras los informes, exámenes, análisis clínicos y paraclínicos, que sean practicados por ellos.

7) Asegurar el cumplimiento de las vacaciones por parte de los trabajadores y trabajadoras y el descanso de la faena diaria.

8) Desarrollar y mantener un Sistema de Vigilancia Epidemiológica de accidentes y enfermedades ocupacionales, de conformidad con lo establecido en el Reglamento de la presente Ley.

9) Desarrollar y mantener un Sistema de Vigilancia de la utilización del tiempo libre, de conformidad con lo establecido en el Reglamento de la presente Ley.

10) Reportar los accidentes de trabajo y las enfermedades ocupacionales al
Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales, de conformidad con el Reglamento de la presente Ley.

11) Desarrollar programas de promoción de la seguridad y salud en el trabajo, de prevención de accidentes y enfermedades ocupacionales, de recreación, utilización del tiempo libre, descanso y turismo social.

12) Promover planes para la construcción, dotación, mantenimiento y LOS SERVICIOS DE

13) Organizar los sistemas de atención de primeros auxilios, transporte de lesionados, atención médica de emergencia y respuestas y planes de contingencia.

14) Investigar los accidentes de trabajo y las enfermedades ocupacionales a los solos fines de explicar lo sucedido y adoptar los correctivos necesarios, sin que esta actuación interfiera con las competencias de las autoridades públicas.

15) Evaluar y conocer las condiciones de las nuevas instalaciones antes de dar inicio a su funcionamiento.

16) Elaborar la propuesta de Programa de Seguridad y Salud en el Trabajo, y someterlo a la consideración del Comité de Seguridad y Salud Laboral, a los fines de ser presentado al Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales para su aprobación y registro.

17) Aprobar los proyectos de nuevos medios y puestos de trabajo o la remodelación de los mismos en relación a su componente de seguridad y salud en el trabajo.

18) Participar en la elaboración de los planes y actividades de formación de los trabajadores y trabajadoras.

19) Las demás que señalen el Reglamento de la Ley.

sábado, 7 de noviembre de 2009

R & R Boletín Nº 6

Romero y Romero Consultores, C.A.
BOLETÍN ELECTRÓNICO MENSUAL Nº 6
Cumaná (Venezuela), Octubre 2009
Año I. Nº 6

Sección: Seguridad, Salud y Medio Ambiente Laboral

NO HAY PEOR SORDO


Hay algunos sonidos que a la mayoría de la gente nos gustaría escuchar siempre: la voz de las personas que amamos, nuestras canciones preferidas, el sonido del mar o de la lluvia o el diálogo de nuestro programa favorito de TV, por ejemplo. La posibilidad de seguir disfrutando de esos sonidos puede depender de algunas decisiones y conductas que asumamos hoy para proteger nuestro sistema auditivo.

En la actualidad, las personas están sometidas a numerosos ruidos de variado origen e intensidad. En calles, aeropuertos, estaciones, sitios nocturnos, fábricas y hasta en el hogar, se generan ruidos que con el tiempo pueden afectar nuestra audición.

En estas breves líneas haremos referencia solamente a los ruidos en el ambiente de trabajo. Si bien es cierto que en muchos empleos el nivel de ruido es perfectamente tolerable, también es cierto que existen trabajos en los cuales el ruido es un factor importante de riesgo para la salud. Máquinas y equipos pueden producir ruidos intensos que afectan gradualmente nuestra capacidad para oír.

Se considera que estar sometido durante buena parte de la jornada laboral a ruidos superiores a los 85 decibeles (equivalente al sonido que produce una alarma de humo, una licuadora doméstica o un elevador industrial), genera algunos efectos inmediatos sobre la salud física y mental del trabajador. Aparte de la sordera temporal o permanente, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que la exposición al ruido en el lugar de trabajo puede producir nerviosismo, insomnio y fatiga, así como también trastornos cardíacos, estomacales y nerviosos. Considera, asimismo, que el ruido en el ambiente laboral disminuye la coordinación y la concentración, lo que puede originar accidentes de trabajo. Los efectos se extienden al desempeño del trabajador, pues pueden implicar dificultades para entender instrucciones,
baja productividad y elevados índices de ausentismo. Ruidos de mayor intensidad, como el que produce un montacargas (87 decibeles), una sierra cortadora (93 decibeles) o un tractor (100 decibeles) aceleran la aparición de los síntomas y daños antes mencionados.
Si la exposición al ruido no puede reducirse reparando, sustituyendo o aislando la fuente, ni por medio de controles administrativos (reduciendo el tiempo de exposición, por ejemplo), debe recurrirse a la protección auditiva, mediante la utilización de algunos dispositivos de fácil acceso en el mercado, como los tapones auditivos (desechables o reusables, solos, con cordones o con banda), o las orejeras (con diadema o adaptables a cascos).

Estos dispositivos sirven para atenuar el ruido, por lo cual deben tener ciertas características que garanticen una buena protección: tener un excelente ajuste al oído de cada usuario, producir el nivel de atenuación necesario de acuerdo con el ruido del cual protege, ser cómodos para que su uso continuo durante la jornada de trabajo no genere molestias en el trabajador y ser compatibles con otros equipos de protección (cascos, lentes, respiradores, por ejemplo) para no alterar el desempeño de cada uno de ellos. El uso efectivo de este tipo de equipos requiere de sencillos entrenamientos para su colocación, ajuste y conservación.

Empleadores y trabajadores tienen la posibilidad de prevenir los efectos negativos de los ruidos intensos sobre la audición y el bienestar físico y psicológico del trabajador. Hay un viejo refrán que dice que no hay peor sordo que el que no quiere oír. Hoy podría decirse, en el mundo del trabajo, que no hay peor sordo que el que no quiere protegerse.
Sección: Comportamiento organizacional y capital humano
MINDFULNESS:LA HABILIDAD PARA ESTAR ALERTA
El término “mindfulness” podría traducirse muy libremente como la “habilidad para estar alerta”. Inicialmente se aplicó a organizaciones de gran confiabilidad (OGC), entendiendo por tales aquellas que realizan actividades de gran complejidad y que están expuestas a riesgos que pueden producir severos desastres, como, por ejemplo, centrales nucleares, empresas aeronáuticas o industrias petroquímicas.

Frente a los riesgos que deben enfrentar, las OGC desarrollan una alta capacidad para estar alertas y mantener un elevado nivel de flexibilidad y adaptabilidad. Los expertos llaman a esa habilidad mindfulness, y es lo que hace confiables a tales organizaciones.

Algunos autores como Loren Gray sugieren que el conjunto de prácticas características del mindfulness pueden ser transferidas a otro tipo de organizaciones para enfrentar acontecimientos inesperados (no necesariamente accidentes de graves proporciones).

Siguiendo a Weick y Sutcliffe (2001), se puede describir cinco actitudes generadoras de conductas que en su conjunto constituyen el mindfulness:

1) Atención a las pequeñas fallas y oportuna información a las instancias competentes. Se trata de utilizar esas señales de alerta temprana para evitar una cadena de acontecimientos que genere un problema mayor.

2) Renuencia a simplificar, es decir, a atribuir a una única causa inmediata la ocurrencia de un hecho. Generalmente los eventos tienen varias causas vinculadas, y es necesario no desechar información que pueda ayudar y entender y prevenir eventos indeseables.

3) Sensibilidad a las operaciones, lo que implica mantenerse al tanto de las operaciones y de la conducta de quienes las realizan, para ir estimulando la atención a las pequeñas fallas y el reporte de las mismas a las instancias pertinentes.

4) Compromiso con la resiliencia, vale decir, desarrollo de las habilidades para minimizar los daños producidos por los eventos indeseables y para recuperarse de sus consecuencias. Se trata de la capacidad para volver a la normalidad en el menor tiempo posible.

5) Respeto a los expertos de la organización, lo que significa permitir que ante la ocurrencia de un evento negativo, las decisiones sean tomadas por quienes tienen conocimientos sobre la materia, independientemente de la posición jerárquica que ocupen.

Los tres primeros elementos permiten reducir la posibilidad de que la organización sea sorprendida por un evento inesperado que afecte sus operaciones y/o cause perjuicio a su personal, a sus recursos o a los clientes. Los dos últimos factores se relacionan con la forma de manejar la situación cuando los hechos imprevistos han ocurrido.

En un entorno turbulento como el actual los eventos no previstos pueden provenir de diversas fuentes: la economía globalizada, la inestabilidad política, la cambiante tecnología, el incremento de los riesgos laborales, entre otros. En tales circunstancias, el desarrollo de las actitudes y conductas del mindfulness se vuelven cada vez más necesarias.

Sección: Misceláneas Organizacionales

PARA REFLEXIONAR
El ejemplo del Koi

Entre los aficionados a los peces es muy apreciada la “carpa japonesa”, conocida también como “koi”. Este pez tiene la fascinante cualidad de extender su crecimiento hasta donde se lo permita su hábitat. Si se mete en una pecera pequeña alcanzará entre unos cinco y siete centímetros de largo. En un pequeño estanque puede llegar a medir entre 15 y 25 centímetros. Si se pone en un estanque grande, el koi puede alcanzar hasta unos 45 centímetros. Y si se le coloca en un lago, donde pueda moverse libremente, tiene el potencial de alcanzar más de 90 centímetros. El tamaño que el koi puede alcanzar está en relación directa con su entorno.

Lo mismo que el koi, los miembros de una empresa pueden crecer personal y profesionalmente tanto como su entorno organizacional se lo permita. La gente, al igual que el koi, crece cuando se le da la oportunidad.

Blanchard, Randolph y Grazier (2006), comentando esta característica del koi, señalan: “Cuando usted permite que la gente pueda nadar en un gran estanque, por decirlo así, crecen en competencia, carácter y responsabilidad”
Los directivos pueden decidir si sus organizaciones son pequeñas peceras que limitan el crecimiento de sus trabajadores, o grandes lagos donde se reconozca sus logros, se estimule su creatividad, se fomente su formación y se amplíe su rango de autonomía.

Referencia: Blanchard, K., Randolph, A. y Grazier, P. (2006). Trabajo en equipo: go team!. Barcelona: Deusto
¿Buen gerente?
La siguiente anécdota está recogida en el libro Drucker para todos los días. Cuenta que las decisiones sobre personas provocaban agitados debates en el comité ejecutivo de General Motors. Pero en una ocasión parecía haber acuerdo en relación con el nombramiento de cierto ejecutivo para un importante cargo. Se decía que esa persona había manejado muy bien tal crisis, que había resuelto otro problema estupendamente y había apagado aquel incendio con mucho aplomo… Súbitamente Alfred Sloan, para ese entonces presidente de la empresa, interrumpió: “Este señor tiene un historial muy impresionante, pero explíquenme ¿cómo se mete en esas crisis que luego supera tan brillantemente”… Del candidato no se habló ni se supo más nada.

La lección es evidente: el mejor gerente no es el que resuelve más problemas, sino el que los prevé y los evita.

Sección: Al día con la LOPCYMAT
LOS SERVICIOS DE SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO
¿Sabía usted que…?

La Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT), contempla en su Artículo 39 la organización de un Servicio de Seguridad y Salud en el Trabajo en todo tipo de organización productiva o de servicios, incluyendo cooperativas y otras formas asociativas comunitarias, con fines esencialmente preventivos, en función del número de trabajadores y de los riesgos específicos de cada empresa.

Por su parte, el Reglamento Parcial de la LOPCYMAT, en su Artículo 20, define a los Servicios de Seguridad y Salud en el Trabajo como la estructura organizacional de los patronos, patronas, cooperativas y otras formas asociativas comunitarias de carácter productivo o de servicios, que
tiene como objetivos la promoción, prevención y vigilancia en materia de seguridad, salud, condiciones y medio ambiente de trabajo, para proteger los derechos humanos a la vida, a la salud e integridad personal de los trabajadores y las trabajadoras.

Estos servicios estarán conformados por profesionales de distintas disciplinas en el área de seguridad y salud en el trabajo, así como por aquellas personas que por sus conocimientos y experiencia puedan formar parte del equipo multidisciplinario, quienes gozarán de autonomía e independencia respecto a las partes.

El registro, acreditación, organización, funcionamiento y supervisión de los Servicios de Seguridad y Salud en el Trabajo se rige por lo establecido en la Ley, los reglamentos y las normas técnicas que se dicten al efecto.

Hasta la fecha, solo existe un Proyecto de Norma Técnica que regirá el funcionamiento de tales servicios y caracteriza el perfil de los profesionales que lo conformarán.

Las funciones de los Servicios de Seguridad y Salud en el Trabajo están establecidas en el Artículo 40 de la LOPCYMAT y el Artículo 21 del Reglamento Parcial de la LOPCYMAT.